
La pregunta llega todas las semanas y la respuesta honesta es «depende», pero no de un capricho: depende de cinco cosas que puedes revisar en cualquier cotización.
1. El tipo de sitio
No cuesta lo mismo una página de aterrizaje para una campaña que un sitio corporativo de veinte páginas o una tienda en línea con trescientos productos. Antes de pedir precio, define qué quieres que haga el visitante: llamar, llenar un formulario, reservar o pagar.
2. Quién pone el contenido
Textos, fotografías y video son la mitad del trabajo. Si tu proveedor los redacta y los produce, el proyecto sube de precio y, casi siempre, de resultado. Si los entregas tú, pregunta en qué formato y para cuándo.
3. Diseño a la medida o plantilla
Una plantilla comprada se instala en días y se parece a otras mil. Un diseño propio parte de tu marca y de tu cliente. La diferencia se nota en la tasa de conversión, no solo en la estética.
4. Lo que no se ve
- Velocidad de carga y versión móvil.
- SEO técnico: títulos, datos estructurados, mapa del sitio.
- Certificado SSL, respaldos y actualizaciones.
- Medición de conversiones.
Una cotización que no menciona nada de esto probablemente no lo incluye.
5. El costo después de publicar
Dominio, hospedaje, correo y mantenimiento son pagos anuales o mensuales. Pídelos por escrito desde el principio.
Cómo comparar cotizaciones
Pide que las tres propuestas respondan lo mismo: número de páginas, quién escribe, quién es dueño del dominio, qué pasa si quieres cambiar de proveedor y cuánto pagarás el segundo año. La más barata rara vez lo es cuando sumas todo.
En Equipo Gurú enviamos cotizaciones cerradas, con alcance por escrito y sin letras chicas. Cuéntanos tu proyecto y te respondemos el mismo día hábil.

